dimecres, 27 de febrer del 2013

Instantes




Si pudiera vivir nuevamente mi vida, 
en la próxima trataría de cometer más errores. 
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. 
Sería más tonto de lo que he sido, 
de hecho tomaría muy pocas coshas con seriedad. 
Sería menos higiénico. 
Correría más riesgos, 
haría más viajes, 
contemplaría más atardeceres, 
subiría más montañas, nadaría más ríos. 
Iría a más lugares adonde nunca he ido, 
comería más helados y menos habas, 
tendría más problemas reales y menos imaginarios. 

Yo fui una de esas personas que vivió sensata 
y prolíficamente cada minuto de su vida; 
claro que tuve momentos de alegría. 
Pero si pudiera volver atrás trataría 
de tener solamente buenos momentos. 

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, 
sólo de momentos; no te pierdas el ahora. 

Yo era uno de esos que nunca 
iban a ninguna parte sin un termómetro, 
una bolsa de agua caliente, 
un paraguas y un paracaídas; 
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. 

Si pudiera volver a vivir 
comenzaría a andar descalzo a principios 
de la primavera 
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. 
Daría más vueltas en calesita, 
contemplaría más amaneceres, 
y jugaría con más niños, 
si tuviera otra vez vida por delante. 

Pero ya ven, tengo 85 años... 
y sé que me estoy muriendo.



Jorge Luis Borges



diumenge, 24 de febrer del 2013

La frase musical






Sense dir-vos com es diu, us parlo d’ella
com d’algú que ara t’estima o que t’enreda;
una noia que es desperta amb  energia
uns matins on tot és festa i alegria

Ella és qui,  maltractada,
és ferida i assetjada;
ella és, quan es rebel·la
qui fa vaga i qui va a la brega;
ella és qui, empresonada
és traïda, abandonada;
i qui ens dóna afany de viure
i desitjos de seguir-la
molt més lluny, molt més lluny.

parlo d'ella i es per retre-li homenatge,
bella flor del mes de maig o rull salvatge
ben plantada amb bones cames i atrevida
sempre corre per on vol perque es ben lliure

Ella és qui,  maltractada,
és ferida i assetjada;
ella és, quan es rebel·la
qui fa vaga i qui va a la brega;
ella és qui, empresonada
és traïda, abandonada;
i qui ens dóna afany de viure
i desitjos de seguir-la
molt més lluny, molt més lluny.

Sense dir-vos com es diu, us parlo d’ella
estimada o rebutjada mai t'endreda
si voleu que us la presenti finalment
el seu nom es revolució permanent

Ella és qui,  maltractada,
és ferida i assetjada;
ella és, quan es rebel·la
qui fa vaga i qui va a la brega;
ella és qui, empresonada
és traïda, abandonada;
i qui ens dóna afany de viure
i desitjos de seguir-la
molt més lluny, molt més lluny.


dijous, 21 de febrer del 2013

Tu eres tu marca (Personal Branding)


"Sé tú mismo. El resto de papeles ya está cogido."

Oscar Wilde



La Marca personal (en inglés Personal Branding) es un concepto de desarrollo personal consistente en considerarse uno mismo como una marca.



Una marca que, como las marcas comerciales, debe ser elaborada, transmitida y protegida, con el objetivo de diferenciarse y conseguir más éxitos en las relaciones sociales y profesionales. 


A diferencia de otros enfoques de mejora profesional que tienden a la mejora de las características personales, la Marca personal se focaliza en la promoción personal a través de la percepción que los demás tienen de uno.
Desarrollar una Marca personal consiste en identificar y comunicar las características que nos hacen sobresalir, ser relevantes, diferentes y visibles en un entorno homogéneo, competitivo y cambiante. Y en la actualidad abarca tanto el mundo offline como en mundo online.

He aquí tres definiciones de Marca personal que me han parecido interesantes:

Marca personal "se trata de percibir a cualquier persona como una marca, esto es, el conjunto de significados y valores que proyectas a los demás." 
Oriol Iglesias, profesor de Marketing de Esade 


Marca personal "es una forma de mejorar tu valor ante tu público de interés, el círculo profesional y los clientes" 
Roberto Alvarez, experto de IE Business School 


"Marca personal es la huella que dejas en el corazón de los demás." 
Jordi Colell, socio de Soy mi marca








dimarts, 19 de febrer del 2013

La frase musical

I us preguntem, sou com la nina de bronze que intenta seguir el sentit comú però no ho aconsegueix? Com us sentiu més identificats, com a éssers més aviat passionals, endinsats en una tempesta de desig incontrolat?, o bé persones racionals i guiades pel sentit comú?



Caminaves sense deixar ombres enrere
amb els dits plens de formigues blanques.
Totes les portes tancades amb dues voltes,
massa olor del cos d’un altre que ara estranyes.

Juraries que no,
però saps que el destí sempre té la raó,
i diries mai més
sabent que el sentit, de comú no en té res.

Sospitaves dels silencis asimètrics,
t’amagaves dels oracles infinits.
Quan havies oblidat els encanteris
vas ensopegar amb la trampa que et devora a fons per dins.

Juraries que no,
però saps que el destí sempre té la raó,
i diries mai més
sabent que el sentit, de comú, no en té res.

El soroll d’abans que el vidre impacti contra aquell mirall,
just abans de reflectir els bocins del teu jo dividit,
és la teva incòmoda ferida oberta.

Nina de bronze trencada
Les onades no se t’enduen mar endins.

Conte: voy andando por un sendero



Voy andando por un sendero.

Dejo que mis pies me lleven.
Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras. En el horizonte se recorte la silueta de una ciudad. Agudizo la mirada para distinguirla bien. Siento que la ciudad me atrae.

Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo. Todas mis metas, mis objetivos y mis logros. Mis ambiciones y mis sueños están en esta ciudad. Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo cual aspiro, o que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos.

Me imagino que todo eso está en esa ciudad. Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella. A poco de andar, el sendero se hace cuesta arriba. Me canso un poco, pero no me importa. 

Sigo. Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino. Al acercarme, veo que una enorme zanja me impide mi paso. Temo... dudo.

Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente. De todas maneras decido saltar la zanja. Retrocedo, tomo impulso y salto... Consigo pasarla. Me repongo y sigo caminando.

Unos metros más adelante, aparece otra zanja. Vuelvo a tomar carrera y también la salto. Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado. Me sorprende un abismo que detiene mi camino. Me detengo. Imposible saltarlo
Veo que a un costado hay maderas, clavos y herramientas. Me doy cuenta de que están allí para construir un puente. Nunca he sido hábil con mis manos... Pienso en renunciar. Miro la meta que deseo... y resisto.
Empiezo a construir el puente. Pasan horas, o días, o meses. El puente está hecho. Emocionado, lo cruzo. Y al llegar al otro lado... descubro el muro. Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños...

Me siento abatido... Busco la manera de esquivarlo. No hay caso. Debo escalarlo. La ciudad está tan cerca... No dejaré que el muro impida mi paso.

Me propongo trepar. Descanso unos minutos y tomo aire... De pronto veo, a un costado del camino un niño que me mira como si me conociera. Me sonríe con complicidad.  

Me recuerda a mí mismo... cuando era niño.  
Quizás por eso, me animo a expresar en voz alta mi queja: -¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?   

El niño se encoge de hombros y me contesta: -¿Por qué me lo preguntas a mí?

Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras... Los obstáculos los trajiste tú.



diumenge, 17 de febrer del 2013

Conte: la tristeza y la rábia




En un recinto encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta… Había un estanque maravilloso.

Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente…

Hasta aquel estanque mágico y transparente se acercaron la tristeza y la furia para bañarse en mutua compañía. Las dos se quitaron sus vestidos y, desnudas, entraron en el estanque.

La furia, que tenía prisa (como siempre le ocurre a la furia), urgida – sin saber por qué -, se bañó rápidamente y, más rápidamente aún, salió del agua…

Pero la furia es ciega o, por lo menos, no distingue claramente la realidad. Así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, el primer vestido que encontró…. Y sucedió que aquel vestido no era el suyo, sino el de la tristeza… Y así, vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calmada, muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y, sin ninguna prisa – o, mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo -, con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se dió cuenta de que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo. Así que se puso la única ropa que había junto al estanque: el vestido de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada. Pero si nos damos tiempo para mirar bien, nos damos cuenta de que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad, está escondida la tristeza.




dissabte, 16 de febrer del 2013

Conte: fábulda de la hormiga arrepentida



Había una vez una hormiga y una cigarra que eran muy amigas.

Durante el verano y el otoño la hormiga trabajó sin parar almacenando comida para el invierno.

No aprovechó el sol, ni la brisa suave del atardecer, ni charló con los amigos tomando una cervecita después de un día de trabajo…

Mientras, la cigarra, que andaba cantando y bailando con los amigos en los bares de la ciudad, aprovechó el sol y disfrutó muchísimo sin preocuparse por el invierno.

Pasados unos días, empezó a hacer frío. La hormiga, exhausta de tanto trabajar, se metió en su pobre hormiguero repleto hasta el techo de comida. Alguien la llamó desde fuera y cuando abrió la puerta, se sorprendió al ver a su amiga la cigarra dentro de un Ferrari y con un valioso abrigo de pieles.

La Cigarra le dijo:

- ¡Hola amiga! Voy a pasar el invierno en París ¿podrías cuidar de mi casa?

La Hormiga respondió:

- Sí, claro... desde luego. Pero ¿dónde conseguiste el dinero para ir a París, comprar este Ferrari y ese abrigo tan bonito y caro?

Y la cigarra respondió:

- Estaba cantando en un bar la semana pasada y a un productor le gustó mi voz. Firmé un contrato para hacer actuaciones en París. A propósito, ¿necesitas algo de allí?

- Sí, dijo la Hormiga. Si te encuentras con La Fontaine (autor de la fábula original)... ¡Mándalo a la mierda de mi parte!

dijous, 14 de febrer del 2013

El fragment del dia


Saps què té de bo aquest lloc? Mira: nosaltres caminem, deixem totes aquestes petjades a la sorra, i elles es queden aquí, precises, ordenades. Però demà et llevaràs, miraràs aquesta gran platja i ja no hi haurà res, cap petjada, cap senyal, res. El mar esborra, de nit. La marea amaga. És com si mai no hagués passat ningú. És com si nosaltres no haguéssim existit mai. Si hi ha un lloc al món on puguis pensar que no ets res, és aquí. Ja no és terra, encara no és mar. No és vida falsa, no és vida autèntica. És temps. Temps que passa i prou.

Alessandro Baricco

La contra: Ernesto Beibe



Me llaman la atención sus tres divorcios...
Sí, me casaba y me divorciaba... hasta que decidí no casarme con nadie... ¡porque aún no me había casado conmigo mismo!

¿Y lo ha hecho?
En mi 60 cumpleaños celebré una fiesta gigante, para doscientos amigos. Mi esposa tomó la palabra: habló de mí, de nuestros 18 años de relación... ¡Hablaba de un extraño!

¿Qué decía?
¡Estaba inventando! Ese del que hablaba no era yo, era otro. Decidí romper con ella

Vaya... ¿Allí mismo?
Esa noche. Por la mañana envié una nota a los invitados: "¡Ayer celebramos mi boda conmigo mismo!".

¿Y qué tal?
Ya no me caso con nadie. Sólo conmigo mismo. ¡Es decisivo saber fijar posición!

¿En qué consiste eso?
Yo decido con quién trabajo y con quién no, qué quiero y qué no. El otro día, en un lujoso hotel de Barcelona, pedí una tortilla babette. No estaba como yo quería. Exigí otra.

¿Y estaba bien?
No: mala. Exigí una tercera. Y una cuarta. Y una quinta tortilla. Si decido ir al mejor hotel, ¡quiero lo mejor! Y lo exijo. De entrada, exigí un camarero que me hablase en español, no en inglés... ¡Eso es fijar posición!

¿Eso le enseña a su cliente?
Le ayudo a ser consciente de por qué es quien es, por qué hace lo que hace, qué factura está pagando.

¿Factura?
Algunas de tus actitudes y conductas obedecen a un mandato inconsciente de un ancestro: padres, abuelos, bisabuelos... Mediante el genograma, detecto ese lastre.

¿Genograma?
Rastreo el mapa de los ancestros, para corregir la conducta dañina. Y así mejora la calidad de vida de esa persona.

O sea, es usted un coach.
No: soy un mentor.

¿Cuál es la diferencia?
El coach mejoraba el drive del tenista: un apoyo instrumental. Como mentor, ayudo a la persona a ser quien es...

Mentor suena mejor que coach.
Mientras Ulises estaba en la guerra de Troya, un preceptor llamado Menthor instruyó a Telémaco, hijo de Ulises y Penélope.

¿Le instruyó bien?
Sí: para estar en su sitio como hombre y preservar el reino para entregarlo en buenas condiciones a su padre en cuanto volviera.

¿Algún otro ejemplo de mentor?
Alejandro Magno no hubiese llegado a ser quien fue sin Aristóteles.

¿Qué hizo Aristóteles?
Mostró a Alejandro qué tenía, qué podía cambiar, hasta dónde podía llegar.

¿Podemos llegar a donde queramos?
Un deportista que se dopa... está queriendo llegar más lejos de lo que puede.

¿Lance Armstrong?
Conducta de quien tuvo un padre estafador.
Si le cura eso..., ya no será campeón.
Al revés: podrá serlo de manera plena, sin pagar facturas. ¡Y con más calidad de vida!

¿Lo mismo sirve para la empresa, el dinero, las relaciones...?
Sí.

¿Siempre estamos pagando facturas de nuestros mayores?
Mientras no seamos conscientes de esas facturas, sí. Los secretos familiares se convierten en verdades fantasmáticas y condicionan conductas, pesadillas...

¿Qué tipo de secretos?
Lo no dicho. ¡Saca las cicatrices al sol!

¿La inconsciencia nos hace esclavos?
El remero tiene las manos en la postura de remar: colócale un remo en las manos, y remará sin saber de dónde viene ni adónde va.

¿Cómo detectar mi esclavitud?
El lenguaje de los órganos ayuda. Apretar los dientes por la noche, una úlcera, una tos... ¡son síntomas! El cuerpo denuncia.

¿Por ejemplo?
Un asma denuncia una madre sobreprotectora (inhibe la barrera inmunitaria del hijo). Un acné está declarando: "Quiero... ¡pero me das miedo, no te me acerques!".

No sé si esto es muy científico...
Es estadístico.

Si fuese mi mentor, ¿qué me diría?
Te adiestraría a frustrarte.

¿Lo necesito?
Somos muy intolerantes a la frustración. ¡Aprende a frustrarte! Y olvida el futuro.

¿Por qué?
Porque no existe. Sólo hay aquí y ahora. Nos contamos futuros para engañarnos, por miedo a la muerte. Hay gente que quiere la inmortalidad... ¡y se aburre en una hora!

Vivamos la hora, ¿no?
La vida es finita: ¡actúa al margen del qué dirán! Al margen de los sueños de tus mayores, y también de tus viejos sueños.

¿Debo traicionar mis sueños, pues?
Esclavizarte a un sueño de juventud.... es infantil. ¡Renueva tus sueños, eso sí! Sólo así llegarás de mayor a ser joven.

¿Y esto sirve para hacer negocios?
Sí, porque si fijas tu posición y entiendes cuál es tu esencia, ¡nadie podrá presionarte!